Hay que Ser Interesante y también Ser Interesado
Todos pensamos que es muy importante
ser interesante, con buenas historias para contar, cultura general, experiencia
y empatía.
Sí, este realmente es un factor
crucial para tu networking.
Entretanto, ya te detuviste para
pensar que tan importante como ser INTERESANTE es ser INTERESADO?
No me refiero a interesado en el
sentido de solamente querer cosas de los otros y actuar en función de intereses
propios. Estoy hablando de mostrar una atención sincera y auténtica sobre
las otras personas, y no querer ser siempre el centro de las atenciones.
Muchas veces, no estamos interesados,
y no es con malas intenciones. Nos dejamos llevar por la conversación, y
acabamos queriendo hablar más que escuchar. Sin que notemos lo que
estamos haciendo, nos sorprendemos cuando la otra persona pierde interés en la
conversación.
Tenemos que trabajar en nuestra inteligencia emocional para tener
conciencia de las situaciones que vivimos y administrar nuestra comunicación.
Todos ya pasamos por la situación de
estar platicando con alguien que solamente quiere hablar de si mismo. En poco
tiempo, empezamos a pensar que la persona es arrogante y egocéntrica. El
detalle, entretanto, es que todos hacemos esto en algunos momentos, y simplemente
no nos damos cuenta.
Te propongo
algunas sugerencias
para administrar tu equilibrio interesante/interesado que pueden servirte en tu
diario vivir personal, social, profesional y laboral:
Establece límites
mentales: acostúmbrate
a crear un bloqueo mental para que no hables por más que un determinado período
de tiempo sin interacción de las otras personas. Esto puede ser logrado
con un poco de práctica.
Haz preguntas: hacer preguntas
inteligentes demuestra que estás atento y quieres saber más. También
ayuda a motivar personas introvertidas a hablar más.
Ajusta tu lenguaje
corporal: tu
cuerpo dice más que tu boca. De nada sirve decir que estás interesado si
no estableces contacto visual adecuado y mantienes una postura interesada.
Controla tu
conocimiento: cuando
sabemos mucho sobre un tema tenemos la tendencia de querer hablar más e
interrumpir y corregir a los demás. Hay que evaluar bien si la
interferencia en el tema realmente traerá un beneficio para la conversación y
para la relación, o si lo estás queriendo aparecer.
Hay que ser natural: es horrible
platicar con alguien que actúa como si estuviera interesado pero claramente no
soporta estar allí.
Recuerda:
SER Interesado es SER Interesante.


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