domingo, 12 de febrero de 2012

Cómo ser jefe sin tiranizar a nadie..


Cómo ser buen jefe sin tiranizar a nadie..

Muchos de mis amigos, colegas y alumnos me han preguntado cómo pueden ser buenos jefes o directivos sin parecer un ogro. Es un pregunta interesante, primero por esa idea que tenemos de que si eres jefe tienes que ser un tirano, algo que por supuesto te genera mucha incomodad y que quieres evitar a toda costa; con lo cual tiendes hacia el otro extremo, ser blando e intentar ser amigo de tus empleados, con no muy buenos resultados.  Buscando el equilibrio  emocional, profesional y laboral lograrás el éxito y ser un buen jefe.

En mi trayectoria profesional he tenido varios jefes y directivos, cada uno con sus características y algunos buenos y muy buenos, otros dejaron mucho que desear, de los cuales no hablaré, creo que porque ya llegaron a su techo por decir. Esto es lo que los hacía buenos jefes según mi experiencia:

- No confundían la autoridad con el autoritarismo. Eran firmes, exigentes, te decían lo que hay que hacer y para cuando, pero sin órdenes ni descalificaciones de ningún tipo. Al contrario, amablemente y con una sonrisa en la boca. Eso no quita que no tuvieran sus malos días, como todos, o que no se enfadaran de vez en cuando; pero SIEMPRE con respeto y sin faltar.

- Eran muy motivadores, siempre animándote, creyendo en ti, dándote ese voto de confianza, ese “tú puedes” que te hace llegar muy lejos. Recuerdo claramente la primera vez que tuve que liderar haciendo de organizador de cursos y jurado calificador, me puse a pensar, está todo en mis manos que hacer, recuerdo bien que estaba tratando con futuros profesionales que van a competir con otros que de alguna manera mi decisión iba a medir ese nivel profesional.  Cualquiera hubiese dicho ese no es mi responsabilidad que otro cargue el problema, pero él me dijo: “eres muy responsable y hábil que estoy tan seguro de que los participantes estarán muy satisfechos” esas palabras me dio tanta confianza al saber que me había dado el poder de resolver cualquier problema que hubiera, al final pude llevar la responsabilidad de tantos cursos de actualización a mi cargo que me fue muy bien.

- Querían lo mejor para mi. El que yo considero que ha sido el mejor directivo me dijo “lo que yo quiero es que llegues donde yo estoy o más lejos, y te voy a ayudar en todo lo que pueda”. Imagínate el apoyo que sientes, no hay competencia absurda, no hay aquí mando yo y tu no vas a llegar tan alto en tu vida porque eres un inútil miserable.

- Sabían escuchar. No se obcecaban con su forma de ver las cosas ni se cerraban a aprender. Escuchaban con atención ideas y sugerencias y hacían las críticas constructivas que hicieran falta o te aplaudían la iniciativa y casi siempre terminábamos en algún lugar comiendo y festejando las decisiones.

- Me daban libertad. Personalmente no hay nada que me agobie más que tener a alguien encima continuamente, por eso apreciaba muchísimo que me dieran libertad y me dejaran un poco a mi aire. El poder hacer las cosas cuándo y cómo quisiera siempre y cuando lo hiciera. Por supuesto eso tiene sus desventajas, estás tan involucrada en tu proyecto que trabajas fines de semana y todo lo que haga falta, prácticamente el compromiso asumido durante años de directivo tuve éxito siendo mi trabajo mi carta de presentación.

Si estás en una situación con gente a tu cargo, quizá mi experiencia te pueda servir para saber cómo tratar a tu equipo. Pero una cosa está clara, no es fácil y te van a criticar siempre. Si ya te critican sin tener gente a tu cargo, imagínate cuando asciendes. Es ley de vida y hay que aceptarlo. En mi opinión, lo que importa es que al final del día o de tu carrera sientas que lo has hecho lo mejor que has podido, que has sido íntegro, comprometido, respetuoso, amable y que les has ayudado en todo lo que has podido. Luego entra en juego el tema de las distintas personalidades, las relaciones entre ellos y la manera de motivarlos para que hagan un buen trabajo. Cada persona es un mundo y tiene distintos motivantes (dinero, estatus, responsabilidad), pero eso ya es harina de otro costal… ya que hay decisiones que tú no puedes manejar... puedes llegar a sugerir pero no decidir…

¿Qué hace a un jefe convertirse en un líder?




1 comentario:

  1. Excelente su contenido! Muy buen material sobre cómo ser un buen jefe. Me gustaría invitarlos a visitar mi blog y enviarme sus comentarios, vayan http://blog.gerentes.org. Saludos!

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