La habilidad de la comunicación: herramienta de liderazgo dentro de una organización inteligente.
Una organización
inteligente es aquella que tiene la capacidad de aprender de sus vivencias e
interrelaciones que diariamente enfrenta con su entorno, conoce cómo responder
y enfrentar las situaciones, gracias a que dentro de ella, se cuenta con
líderes y colaboradores que conciben trabajar en equipo y saben aprovechar
tanto sus talentos como sus competencias.
Centrando la atención en esos líderes, deseo aportar una reflexión que permita
reafirmar la habilidad gerencial de la comunicación hacia el fortalecimiento de
las actividades dentro de una organización que se considere inteligente.
Una de las capacidades del liderazgo es tener la habilidad de obtener mejores
resultados, guiando a los miembros de un equipo a través del esfuerzo
compartido, el constante aprendizaje en sus actividades de trabajo y la
relación que sostienen en su interacción con su medio.
Una herramienta básica para ejercer las actividades gerenciales del liderazgo,
es la comunicación, considerándola como un medio para que en todos los sentidos
y niveles organizacionales, se practique de manera objetiva y se obtenga
información que facilite la toma de decisiones inteligentemente.
De esta manera, la intención de este
artículo es resaltar la importancia de
una buena comunicación interpersonal, entre quienes pertenecen a una
organización inteligente y quienes, ejerciendo algún tipo de poder, los
dirigen.
Dentro de una organización, el poder y la comunicación van de la mano ¿Por qué?
Porque el líder es quien ejerce el papel fundamental, para desarrollar las
actividades con un alto nivel de resultados.
Una de las claves en el papel de líder
es saber comprender, conocer y actuar sobre hechos reales, para que su
poder de decisión sea asertivo, por lo que se recomienda ser:
1. Cauteloso en todos los
acontecimientos de su entorno.
2. Analítico y que sepa manejar el
cúmulo de información que, tanto directa como indirectamente, recibe en el
papel de su actividad.
Una organización inteligente, es el
lugar donde el líder (o quien tenga el poder oficial de la empresa) debe
actuar diligentemente, antes de hacer cualquier actividad o tomar algún tipo de
decisión que pudiera tomar un rumbo inesperado (como conflictos o mal ambiente
laboral); debe recurrir a ese torrente de datos que fluyen en toda su área o en
toda su empresa; esa corriente de datos le pueden generar información correcta,
la cual debe de:
1. Analizar detenidamente el
mensaje.
2. Validar el porcentaje de
objetividad que contiene.
3. Ayudar a enriquecer sus
experiencias y sus conocimientos que ha generado en la práctica de su
actividad.
4. Decidir su accionar.
Ese torrente de datos y de información, tendrá una mayor calidad cuando
verdaderamente practique las relaciones interpersonales, mismas que generan un
intercambio significativo de ideas, pensamientos, sentimientos entre el emisor
y el receptor, es decir entre el líder y sus subordinados. Es ahí cuando
realmente puede ejercer su poder, empatizando con sus colaboradores, en “ganarse
su confianza”, en motivarlos a comunicarse, en establecer diálogos
significativos que demuestren la existencia de un verdadero equipo de trabajo,
en donde el “miedo a…” se pueda disminuir, y que con ello los
subordinados, colaterales y jefes, puedan construir una verdadera lealtad, una
verdadera identificación en el accionar de la organización.
La tarea del líder en estos asuntos, consiste en eliminar la filtración de una
verdadera información y reducir los gastos que pudieran implicar la ejecución
de una mala decisión causante de una información subjetivamente mal percibida.
Creo que lo anterior, pudiera parecer ilógico, si hacemos referencia a que
todos y cada uno de nosotros, tenemos una diferente percepción y actitud ante
los acontecimientos que nos rodean; pero, generar inteligentemente las maneras
de asumir los hechos y optar justa y objetivamente por la mejor decisión,
tendrá como consecuencia que los resultados sean aceptados, no solo por el
líder, sino por todos los que están involucrados en la situación.
La comunicación tanto verbal como no verbal, es fundamental en el desarrollo de
quien ejerce su poder dentro de una organización, ya que ambas modalidades de
comunicación, se podrán complementar y se podrán apoyar para emitir juicios más
objetivos con reflexiones inteligentes, en cuanto al proceder de una acción. De
esa manera, la búsqueda de verdadera información tendrá un mayor porcentaje de
validez, se podrá interpretar correctamente y se tendrá la capacidad de tomar
decisiones efectivas, que logren alcanzar los propósitos de una armonía en
todos los ámbitos de la organización.
Lo anterior, puede generar una excelente imagen en todo su entorno. ¿Por qué?
Por el hecho de estar ejerciendo una comunicación interna, que provoca un
ambiente organizacional agradable (de colaboración, con motivación, con unión
entre todos los miembros de la empresa) y sus efectos de esta organización
inteligente se verán reflejados en la comunicación externa, o sea: en el
servicio, en el trato, en el contacto con sus clientes y la sociedad que le
rodea, es decir en la aceptación de sus actividades.
Pero, si no es correcto su proceder y toman decisiones prematuras no
pertinentes con la comunicación, tendrán todo lo contrario; es decir, se
generará un icono negativo de la empresa, una desmotivación entre sus miembros,
el olvido de una retroalimentación interpersonal, y los malos resultados en las
operaciones se verán reflejados en el servicio al cliente. Aquí es donde uno
puede darse cuenta de la gran complejidad del manejo de la comunicación; el
líder tiene que orientar su poder de mando y tener la capacidad de una
comunicación eficiente, que ayude a saber seleccionar su información y tomar
buenas decisiones en búsqueda del logro de los objetivos.
Para que en su entorno laboral y social pueda existir un buen ambiente de trabajo
y un entendimiento en las diversas consecuencias del actuar diario en la
organización, un líder inteligente, además de lo anteriormente comentado, debe:
• Aprender a escuchar.
• Saber interpretar las actitudes verbales y no verbales del emisor y/o receptor.
• Actuar éticamente en la toma de decisiones.
Para concluir, indicamos tres puntos
con los cuales invitamos a la discusión y reflexión, a fin de meditar en cómo
poder aplicar en su medio de trabajo esta habilidad de la comunicación, para
ser una organización inteligente:
1. La base para crear una verdadera
organización inteligente, recae en tener personas inteligentes, líderes que
busquen a profundidad la verdad de la información para saber tomar decisiones
diligentemente, a través del ejercicio de su autoridad, de valerse de su poder
para ganarse humanamente a todos sus colaboradores y conocer sus
potencialidades y sus limitaciones, sus miedos y sus sueños. De esa manera
podrá interpretar el accionar de ellos y el proceder de sus comportamientos.
2. El líder debe saber usar una
comunicación tanto de manera verbal como no verbal, para que amplíe la
posibilidad de intercambiar información pertinente y se pueda madurar en las
diversas acciones que se tomen y se logre desarrollar una empresa con
colaboradores inteligentemente bien interrelacionados.
3. El líder podrá enriquecer sus
experiencias, sus conocimientos y sus motivos para poder actuar
inteligentemente, gracias a que tiene la habilidad de informar un mensaje
claro, con una credibilidad en su contenido dentro de un contexto y canal
adecuado, y que tiene la capacidad de darle una continuidad a los efectos de la
retroalimentación generada; es decir sabe ejercer la comunicación interpersonal
en una organización.
Fuente:
http://www.degerencia.com/articulo/la-habilidad-de-la-comunicacion-como-herramienta

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